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La web de tu hotel boutique, del desayuno a la última copa

En Booking, tu hotel es una tarjeta entre muchas: una foto, una nota y un precio. Lo que lo hace distinto —la casa, el trato, la terraza a última hora— no cabe ahí. Cuando alguien duda entre varios hoteles con encanto, abre sus webs, y la tuya tiene que contar lo que la tarjeta calla.

Hazla tuya — la ves antes de pagarAbrir la demo en vivo

El kit Forest — Una web inmersiva para un lugar, contada como un día allí — con tus propias fotos, en 3D.

Con Forest, la web es un día en tu hotel contado con seis fotos tuyas: la fachada por la mañana, el desayuno, una habitación, la piscina o el jardín, la cena y el edificio iluminado bajo la tarjeta de reserva. Cada foto gana profundidad, la cámara se adentra en ella mientras se baja por la página y la luz va de la mañana a la noche según las horas que escribas.

Tu motor de reservas sigue haciendo su trabajo. La tarjeta final enseña tu precio desde, y su botón abre la página donde se reserva. Forest no vende habitaciones ni cobra: enseña el hotel y le pasa el huésped a tu motor.

Qué muestra tu web

  1. La fachada, por la mañana

    Primero, tu foto del hotel desde fuera, con luz de mañana si la tienes. Encima, el nombre del hotel, tu titular y una frase que lo sitúe: cuántas habitaciones, dónde, qué clase de casa es. Esa frase es también la descripción que lee Google.

  2. Mañana: el desayuno

    Va la foto del desayuno, sea la mesa puesta en la terraza o el aparador con el pan y la fruta. Encima, lo que se sirve y hasta qué hora, y si es fuera o en una mesa larga en la cocina de la casa.

  3. Mediodía: una habitación

    Elige la habitación que mejor represente a las demás y fotografíala con la ventana en el encuadre. Tu texto dice cuántas son, qué distingue a cada una y qué se ve desde la cama.

  4. Tarde: piscina y jardín

    La tercera foto enseña lo que se hace sin salir del hotel: la piscina, el spa, el jardín con sombra. En el texto caben el vermut antes de cenar y la hora a la que cierra la piscina.

  5. Noche: la cena y la última copa

    Cuarto momento: el comedor o el bar con las velas encendidas. Cuenta la noche en el hotel: el restaurante, una carta corta, la hora a la que se apagan las luces del jardín.

  6. La reserva

    La última pantalla es la tarjeta, sobre tu foto del hotel de noche: tu precio desde, por habitación y noche, desde qué hora se puede llegar, una estancia típica y los huéspedes. El botón abre tu motor de reservas, donde se eligen fechas y habitación.

Ten esto a mano

  • Seis fotos del hotel, todas obligatorias: la fachada, el desayuno, una habitación, la piscina o el jardín, el comedor o el bar, y el edificio de noche con las luces encendidas. Cada una admite una frase que diga qué se ve, para quien no puede verla y para Google.
  • El nombre del hotel y un eslogan breve: sale sobre el titular y, junto al nombre, en la pestaña del navegador.
  • Una frase que sitúe el hotel: número de habitaciones, dónde está, qué clase de casa es.
  • Las horas reales de tu día —desayuno, entrada, piscina, cena— repartidas en cuatro momentos, con un título y un texto breve para cada uno.
  • Tu tarifa más baja que de verdad se pueda reservar, por habitación y noche.
  • El enlace a la página de tu motor donde se eligen fechas, no a la portada de tu web antigua.
  • Quién lleva el hotel, en unas líneas, y tus perfiles (Instagram, sobre todo).
  • Razón social, NIF, dirección, email y teléfono para el aviso legal.

Conviene saber

Horas que también informan

Cada momento lleva su hora en grande, en tu color, y esa hora marca también el tono de la luz de su foto. Si pones las de verdad —desayuno de 8:00 a 11:00, cena desde las 20:30—, el día del hotel es a la vez la información práctica que busca el huésped.

Un precio desde que exista

El precio de la tarjeta debería poder reservarse en tu motor en fechas normales, con impuestos. Si en tu destino hay tasa turística, di en la línea de debajo si va aparte. Mejor un precio algo más alto que se encuentra que uno bajo que nunca aparece.

La habitación, hacia la ventana

Para la foto de la habitación, abre las cortinas y dispara desde la puerta o desde una esquina, con la cama delante y la ventana al fondo: así hay un primer plano y una distancia, y el 3D se nota. Una cama fotografiada desde arriba queda casi plana.

Lo que entra en la tarifa

Bajo el título de la reserva cabe una línea: di qué incluye el precio, sea desayuno, aparcamiento, spa o mascotas. Así, quien compara tu web con un portal no tiene que escribirte para saberlo.

Preguntas

¿Se ven mis habitaciones de verdad?
Se ven las de tus fotos: de cada una se saca su profundidad, y la cámara se adentra un poco en ella. No es una visita virtual por la que moverse, y hay una foto por momento, así que enseñas una habitación, no todas. Si tu motor de reservas tiene la galería completa, el botón lleva a ella.
¿Las fotos pasan por algún servidor, y cuánto se tarda en hacer el 3D?
No pasan por ninguno: se preparan en tu navegador, se reducen a un máximo de 2.048 px y se guardan otra vez sin los datos de ubicación, y la profundidad se calcula en el mismo ordenador. Lo único que se descarga es el modelo que hace el 3D, unos 46 MB desde promti.app, con la primera foto. A partir de ahí, un ordenador reciente hace las seis en segundos; sin WebGPU, calcula 4–5 segundos por foto.
Las fotos buenas las hizo un fotógrafo para Booking. ¿Me sirven?
Si el acuerdo con el fotógrafo te deja usarlas en tu propia web, sí, y mejor los archivos originales que las copias del portal, que son más pequeñas. Cada una tiene que medir 1.600 px o más por su lado largo. El 3D no mejora una foto: la que ya funciona en tu ficha funcionará aquí, con profundidad.
¿Y cuando reforme habitaciones o cambie la temporada?
Abres de nuevo el asistente en ese mismo navegador, que guarda tus fotos y tus textos. Cambias la foto de la habitación reformada —su 3D se rehace en segundos— o la tarifa, descargas de nuevo y publicas la carpeta como la primera vez. No se paga otra vez.
¿Sustituye a mi motor de reservas?
No, lo necesita. Forest es la web; tu motor sigue llevando habitaciones, tarifas, disponibilidad y pagos. El botón de la tarjeta de reserva abre su página, así que lo que ya tienes montado no se toca.