Una web para tu glamping, de la primera luz a la noche
Quien reserva un glamping no busca solo una cama: busca dormir fuera con las comodidades de dentro. Antes de pagar quiere saber qué hay en la tienda, si el baño es propio, si hará frío y qué se ve desde la cama. Una galería de fotos sin palabras no contesta nada de eso.
Aquí, la página entera es un día en tu glamping contado con seis fotos tuyas, de la mañana a la noche. Cada una gana profundidad y, al bajar, la cámara se mete un poco en ella; después se deshace en la siguiente, primero lo más lejano, mientras la luz sigue la hora de cada momento. Tus textos van encima, a su hora.
La tarjeta del final lleva tu precio por noche y un botón a tu sistema de reservas o a tu anuncio. La web cuenta la experiencia; reservar y pagar sigue pasando donde ya pasa.
Qué muestra tu web
Llegar con luz
La primera foto es tu glamping desde fuera, con la luz de la mañana: las tiendas o los domos entre los árboles, el prado antes de que se despierte nadie. Encima, el nombre, tu titular y una línea clara: cuántas unidades tienes, dónde estás y en qué meses abres.
El sendero hasta la tienda
El primer momento va con la foto del camino que lleva a la tienda. Cuéntalo tal cual es: dónde se queda el coche, cuántos minutos se camina, si hay carretilla para el equipaje, si de noche hace falta linterna.
Dentro de la tienda
La foto del interior: la cama hecha, la estufa, la puerta abierta hacia fuera. Son tus domos o tus tiendas safari, no otros; el texto completa lo que la foto no dice: el baño, la calefacción, lo que tiene enchufe y lo que no.
La tarde fuera
Tercera foto: lo que se hace fuera cuando baja el calor, sea el jacuzzi de leña, la hamaca o el río. En el texto, la cesta de la cena, el baño, la ruta que sale del campamento.
Cuando baja el sol
El cuarto momento es la terraza de la tienda con el sol ya bajo. Cuenta el final del día: la hoguera, lo que se oye, a qué hora empieza el silencio.
Reservar la noche
La tarjeta final va sobre tu última foto, la tienda encendida por dentro al anochecer, y enseña el precio por noche, una estancia típica y los huéspedes por tienda. El botón abre tu sistema de reservas o tu anuncio; cualquier dato que no rellenes, no aparece.
Ten esto a mano
- Seis fotos, todas necesarias: el campamento por fuera con luz de mañana, el sendero, el interior de una tienda, la tarde fuera, la terraza al caer el sol y una tienda encendida de noche.
- El nombre del glamping y un eslogan: corona el titular y completa el título de la página.
- Una línea con lo básico: qué tipo de alojamiento es, cuántas unidades tienes, dónde y qué temporada abres.
- Lo que tiene cada tienda o domo, y lo que no: baño, calefacción, luz, wifi.
- Cuatro momentos entre la mañana y la noche: para cada uno, una hora, un título y dos o tres líneas.
- El precio por noche, una estancia típica y cuántas personas caben en cada unidad.
- El enlace para reservar: tu sistema, Airbnb, Booking o un enlace de pago de Stripe para la señal.
- Tus datos legales (nombre, NIF, dirección) y los perfiles que quieras enlazar en el pie.
Conviene saber
Di lo que no hay
En un glamping, lo que falta pesa tanto como lo que hay. Si el baño es compartido, si no hay cobertura o si la luz es solar y no da para un secador, escríbelo en el momento de la tienda. Nadie quiere descubrirlo al llegar.
La temporada, a la vista
Si abres de abril a octubre, o cierras entre semana en invierno, ponlo en la frase que va debajo del título de la reserva. Así nadie pierde el tiempo buscando fechas que no existen.
La tienda encendida, antes que las estrellas
Un cielo estrellado suele ser difícil de sacar con un móvil sin trípode. Para la última foto funciona mejor una tienda con la luz encendida dentro, al anochecer, cuando el cielo aún tiene color. Si tu cielo es oscuro de verdad, cuéntalo en el texto; y una certificación de cielo nocturno, menciónala solo si la tienes, con su nombre exacto.
La lluvia y el frío también cuentan
Quien duerme en una tienda quiere saber qué pasa si llueve o baja la temperatura: si hay estufa, mantas de sobra, un sitio a cubierto para cenar. Una frase en el momento de la noche resuelve la duda antes de que llegue por mensaje.
Preguntas
- Mis alojamientos son domos. ¿Salen domos?
- Salen los tuyos, porque las seis fotos son tuyas: cada una se convierte en una imagen con profundidad por la que la cámara avanza un poco. No es un modelo en 3D del domo para darle la vuelta; es tu foto, con volumen. Lo que la foto no enseña lo cuentan tus textos.
- ¿Las fotos salen de mi ordenador? ¿Cuánto hay que esperar?
- No salen: el asistente las prepara en tu navegador, las reduce a 2.048 px como máximo, las guarda de nuevo sin la ubicación que suele añadir el móvil y calcula ahí mismo su profundidad. Solo la primera tarda algo más, porque con ella llega, una sola vez, el modelo que mide la profundidad: unos 46 MB servidos por promti.app; después, un ordenador reciente termina las seis en segundos, y sin WebGPU tarda unos 4–5 segundos por foto.
- Mis fotos son de hace años y con el móvil. ¿Sirven?
- Si son nítidas y miden 1.600 px o más por el lado largo, sí; el 3D no las mejora, solo les da profundidad. Pero hacen falta las seis y deben enseñar el glamping tal como está hoy: si has cambiado las tiendas o la terraza, mejor hacer fotos nuevas en un día claro, y la última, al anochecer.
- ¿Puedo cambiar las fotos cuando añada tiendas?
- Sí. El navegador donde hiciste la web guarda tus respuestas y tus fotos: sustituyes la que toque, su 3D se hace de nuevo y descargas la web otra vez, sin pagar nada más. Se publica igual que la primera vez.
- Tengo tiendas con precios distintos. ¿Cómo lo pongo?
- La tarjeta enseña un solo precio desde, así que pon el de la unidad más económica. El precio de cada tienda puede ir en el texto de su momento, y el botón, abrir la página donde se elige cuál.