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Una web para la bodega que recibe visitas

Quien planea visitar una bodega quiere saber qué incluye la visita, cuánto dura, cuánto cuesta por persona, en qué idiomas se hace y cómo reservar hora. Si tu web habla sobre todo de los vinos, esas respuestas acaban al fondo de una pestaña.

Hazla tuya — la ves antes de pagarAbrir la demo en vivo

El kit Forest — Una web inmersiva para un lugar, contada como un día allí — con tus propias fotos, en 3D.

Forest cuenta el lugar, no la botella, y lo cuenta con seis fotos tuyas: la bodega por la mañana, la viña, la sala de barricas, la cata, la terraza con el sol bajo y el edificio iluminado de noche. Cada foto se abre en profundidad mientras se baja por la página, deja paso a la siguiente deshaciéndose desde el fondo, y la luz sigue las horas que escribas. Tus textos van sobre cada momento.

Al final, la tarjeta de la visita, con el precio por persona, la hora de los pases, la duración y el tamaño del grupo, y un botón a tu página de reservas. Lo que se ve son tus viñas y tu bodega, porque las fotos son tuyas.

Qué muestra tu web

  1. La bodega, por la mañana

    La primera foto es la bodega desde fuera, con la luz de primera hora sobre la fachada o sobre las cepas que la rodean. Sobre ella van el nombre de la bodega, tu titular y una línea que diga dónde estás, tu denominación de origen si la tienes y que recibes visitas.

  2. La viña a primera hora

    Primer momento: una foto entre las hileras, con las cepas alejándose hacia el fondo. En tu texto es la hora del campo: el paseo entre cepas, la variedad que manda, lo que toca hacer en la viña ese mes y la vendimia si coincide, dicha como «normalmente a finales de septiembre», porque cambia cada año.

  3. La sala de barricas

    La foto de la sala, tomada a lo largo de una fila de barricas para que se vea el fondo. Tu texto baja con ella: el fresco, el silencio, cuánto tiempo pasa ahí cada vino.

  4. La cata

    Tercera foto: la mesa de la cata con las copas servidas, en la sala o en la terraza. Es el momento de contar cuántos vinos se catan, con qué se acompañan y dónde se hace.

  5. La terraza, con luz dorada

    El cuarto momento es la terraza o la viña con el sol ya bajo; ponle una hora de última tarde y la foto toma ese tono. Si organizas cenas, catas al atardecer o conciertos, este es su sitio; si no, cuenta cómo termina una visita.

  6. Reservar la visita

    La tarjeta de la visita va sobre tu última foto, la bodega iluminada al anochecer: precio por persona, la hora de los pases, cuánto dura y cuántas personas caben. El botón lleva a tu herramienta de reservas, donde se elige día y hora.

Ten esto a mano

  • Seis fotos, las seis obligatorias: la bodega por fuera, la viña, la sala de barricas, la cata, la terraza con el sol bajo y la bodega iluminada al caer la noche. Que midan al menos 1.600 px por su lado mayor.
  • El nombre de la bodega y un eslogan corto: los dos encabezan la web y forman el título que ve Google.
  • Una frase con dónde estás, tu denominación de origen si la tienes y qué visitas ofreces.
  • Qué incluye la visita: duración, cuántos vinos se catan, en qué idiomas y a qué horas.
  • Cuatro momentos de un día en la bodega, con hora, título y unas frases cada uno.
  • El precio por persona y el tamaño máximo del grupo.
  • El enlace de tu página de reservas de visitas, o un enlace de pago de Stripe.
  • El enlace de tu tienda online, si la tienes, para el pie, junto a tus perfiles; y para el aviso legal, razón social, NIF, dirección y un email.

Conviene saber

Los pases, en la tarjeta

La letra pequeña bajo el título de la reserva es el sitio para tus pases —«de martes a domingo, a las 11:00 y a las 17:00»— y para lo que cambia en vendimia. Quien lo lee ahí llega al botón sabiendo qué hora buscar.

Reservas con hora, no solo con pago

Un enlace de pago de Stripe cobra la visita, pero no elige día ni hora ni controla el aforo. Si haces pases con plazas limitadas, lleva el botón a una herramienta de reservas con horarios.

Niños y conductores

Di si los niños pueden venir a la visita —la cata es solo para adultos— y si ofreces algo sin alcohol. A quien conduce, recuérdale que puede catar sin beber: la escupidera también forma parte de una cata.

Copas en la foto, con cuidado

En las fotos de la cata, que no aparezca nadie que sea o parezca menor de edad con una copa, ni nada que asocie el vino con conducir: son límites habituales en las leyes y los códigos del sector sobre publicidad de bebidas alcohólicas. Revisa los que se aplican a tu bodega antes de publicar.

Preguntas

¿Salen mis viñedos en la web?
Sí: salen los de tus fotos, que ganan profundidad mientras la cámara avanza un poco entre las cepas o hacia el fondo de la sala. No es un modelo en 3D de la finca para recorrerla; se ve lo que tus seis fotos enseñan, en el orden del día que tú cuentas.
¿Hay que subir las fotos a algún sitio?
No. Es tu navegador el que las deja en un máximo de 2.048 px y las guarda de nuevo, con lo que desaparece la ubicación que llevan dentro, y es tu ordenador el que calcula su profundidad. La primera foto espera a que llegue el modelo, unos 46 MB desde promti.app que se descargan una vez; luego, en un ordenador reciente, las seis tardan segundos, y sin WebGPU unos 4–5 segundos cada una.
¿Y si ahora la viña no está en su mejor momento?
Hacen falta las seis fotos para comprar, y el 3D no cambia la estación: lo que salga en ellas es lo que verá quien reserve. Puedes publicar con las que tengas —la bodega, las barricas y la cata no dependen del mes— y cambiar la de la viña cuando brote o en vendimia: vuelves al asistente en el mismo navegador, sustituyes la foto y descargas otra vez, sin pagar de nuevo.
Recibo muchos visitantes extranjeros. ¿Puede estar en inglés?
Sí, pero en un solo idioma: la web se hace en inglés o en español, a elegir en la primera pregunta del asistente. Si recibes a los dos públicos, piensa cuál te reserva más, y di en el momento de la visita en qué idiomas la guías.
¿Puedo vender vino desde la web?
No: Forest no es una tienda. Si tienes tienda online, enlázala desde el pie, donde caben hasta seis enlaces, cada uno con su nombre; y si vendes botellas en la propia bodega, cuéntalo en el momento de la cata.